TALLER 1 (más info). El primero de ellos, CARTOGRAFÍA Y RESISTENCIA: PODER Y ALTERIDAD EN EL SISTEMA MUNDO (Brian Holmes, 12 al 16 diciembre 2005), introducirá y trabajará el papel que la producción de mapas puede alcanzar en los productos de transmisión cultural, principalmente, ofreciendo un panorama aproximado de grupos y personas, a la vez que de su metodología de estudio y materialización.
TALLER 2 (más info). El segundo taller, NUEVAS Y VIEJAS VIOLENCIA. DISCURSOS CULTURALES SOBRE GÉNERO Y GLOBALIZACIÓN (Coco Fusco, 16 al 21 diciembre 2005), plantea esta reflexión desde otras miradas, desde otros medias: performance, foto, vídeo documental, ensayo visual, radio etc., que son también intentos de cartografías diversas que atienden a otra(s) naturaleza(s) de la imagen.
(Los 2 talleres se realizarán entre las 16:00 y las 19:45, todos los días, excepto el 17 de diciembre que será de 11:00 a 14:30)
Resulta necesario abordar una revisión del papel crítico de ciertas prácticas artísticas que colaboran con (nuevos-viejos) movimientos sociales; anudamientos entre la producción simbólica y la política crítica y/o antagonista. Prácticas estético-políticas que atiendan al orden de la producción biopolítica, fundamentalmente desde una perspectiva de género, feminista y de diferencia sexual, pues la cuestión política de la producción de la subjetividad, es uno de los frentes de batalla para todo proyecto que busque reconstruir algunos puentes entre lo político y el arte, pensando en nuevas o revisadas maneras de producción, exhibición y diseminación del arte.
Nuestro propósito es un intento nada totalizador de cartografiar los conflictos local/global, perspectiva esencial para dar sentido a las luchas actuales contra la globalización sociocultural: "¿quién habla y desde dónde? ¿qué significan estos desacuerdos entre juegos y actores, triunfos militares y fracasos políticos-culturales, difusión mundial y productos creativos?" (Néstor G. Canclini, Diferentes, desiguales y desconectados. Mapas de la interculturalidad, 2004), ya que las violencias entendidas como tecnologías de poder se perpetúan, refuerzan y reifican a través de lo social y lo político y se aprehenden a través del orden de lo simbólico. |