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“Soy vieja” no significa lo que entienden
Cuando digo “soy vieja” es normalmente para indicar que lo que expreso lo dice alguien que ha llegado a esa edad humana. (Sugiero que se relea la frase para entender lo que pone, sin interpretar cosas que no expresa.)
Llegar a la vejez me parece increíble, lo celebro a diario, lo disfruto a diario, aunque aquí también hay trabajos de aprendizaje (como en todas las edades humanas, muchos menos, pero importantes). Yo no cambiaría esta fase por ninguna anterior, sin dudarlo un segundo no la cambiaría. Ser mujer en los patriarcados de violencia-prevalencia es muy pesado.
Si eres Mujer, la gente a tu alrededor siempre partirá de dudar de tu inteligencia, de que estés diciendo lo que quieres decir, de tu cordura, aunque te “quieran bien”. Si en general, en esta cultura y sus valores, lo normal es no escuchar, cuando además dices que eres vieja, saltarán todas las alarmas en lugar de entenderse por qué se da esa información. Entre la gente más joven suscitará condescendencia, “No eres vieja” (aunque es lo que eres ¡y lo ven!) y entre gente de tu edad, horror (como si ser vieja fuera tener un pie en la tumba, cuando morir es algo que ocurre mucho a todas las edades, y no te digo si además te matan). Ser vieja no es algo que suscite interés ni curiosidad, en general, ni respeto, claro. Lo que hará pronto la gente es corregirte, orientarte, «apoyarte», porque no piensan ni siquiera leen lo que pones, para entender el mensaje. No cabe en la cabeza que nadie pueda decir “Soy vieja” como información para que te ubiques, pues no igual decir algo desde la vejez que desde la juventud. No quiere decir que en la vejez todo el mundo tenga razón frente a la juventud. Este marco intepretativo patriarcal que perpetúa la guerra en todo y del que yo soy muy consciente para escapar a menudo. Pero sí quiere decir que hay posibilidades que esa persona haya observado, meditado y aprendido algo que podría tener algún valor para quien escucha o incluso la comunidad.
Como soy vieja, es decir, como vengo observando este problema de forzar a la gente a ver la vejez como algo malo, y desvalorizarla, todo principalmente sin mala intención desde que cumplí 50 años hasta hoy casi 12 años después, es decir, como no hablo sin haber observado (soy así, aunque vieja, de naturaleza viva, curiosa, de buscar conexiones y tranformaciones de lo malo, soluciones noviolentas; me gusta observar y/para comprender, y la imaginación la uso para mil cosas pero no para no escuchar lo que la gente dice), voy a recomendar algo:
Que antes de interpretar un mensaje, se lea con atención, sobre todo si el impulso es de inmediato a CORREGIR a la persona, particularmente a quien se identifica socialmente como Mujer (yo ya lo dije de pequeña, cuando me decían a cada paso que “Eso no es de niñas”: seré un saltamontes). Que antes de determinar que una mujer NO SABE LLAMARSE, no sabe lo que se dice, hagáis como se recomendaba cuando empezaron las redes sociales o hacia 2010, al menos entre gente que nos comunicábamos porque sabíamos las posibilidades de transformación social que representaba que cualquier persona pudiera acceder a todas las informaciones y a comunicarse con todo tipo de personas en internet: preguntar antes de responder para verificar si se ha interpretado bien el mensaje (sobre todo si ves muy claro que tienes que decirle algo a esa persona, sea “bueno o malo”). Porque a lo mejor has interpretado mal, y hay que verificar que entiendes lo que ha puesto la persona a la que vas a indicar que no sabe lo que se dice.
Yo no digo “soy mayor” porque es un comparativo, y esta edad para mí no depende de comparación alguna, tiene su propio estatus, su propio nombre: vieja, vejez. Y no digo nunca “soy vieja” desde el apocamiento, si se leen los mensajes donde aparece, se puede verificar porque el resto del mensaje le da un contexto que permite la correcta interpretación.
La edad anciana cubre todos los años de todas las edades anteriores, como dice mi amiga Marie (si no te matan, no te matas, o no mueres por alguna enfermedad). Digo soy vieja con orgullo por haber llegado aquí, me parece increíble y motivo de celebración diaria. Yo ya vivía al día, es una tendencia que heredo de mi madre, y de una familia con tendencias a librarse de la normalización inescapable por su amor al arte, a la creatividad, a la imaginación. Y éste sigue siendo para mí ahora en la vejez un enfoque muy bueno, vivir al día.
Esta edad es un lugar incomparable cuando no te has dejado (todo un inmenso forzarte de continuo), cuando has sobrevivido a tu sociedad y cultura sin perder tus cualidades humanas, cuando has atravesado sin perderte a pesar de la inmensa dificultad mil luchas añadidas a todas las demás, luchas para normalizarte, que es decir, someterte a la visión prevalente, tan destructiva y hostil a todo lo bueno humano. No cambiaría mi cabeza de hoy, por mi cabeza antes, cuando dudé tanto de mi criterio porque la gente no tiene vergüenza de ejercitar la dominación, el intento continuado de forzar a otras personas a ser como ven.
Lo expreso de nuevo. Ser (vista como) Mujer en esta sociedad ha sido un infierno de masiva falta de respeto a todas horas, desde mi infancia, adolescencia, juventud mayor, edad madura, siempre, por la obsesión cultural y social de normalizarnos a una identidad que nos es ajena. Como persona fundamentalmente empática, inteligente y altruista, he escuchado y considerado, por si yo estaba en un error, he incluso dudado de mí misma, dada la magnitud del consenso, hasta ver eso, que la inmensa mayoría no se da cuenta de cómo perpetúa la cultura de violencia-prevalencia a cada paso, porque lo importante es tener razón, ese forzar, para dominar, someter, porque la identidad se tiene necesariamente que construir a costa de otras identidades, es Ley del Padre, y merece todo el desprecio y las violencias posibles si no se acata esta ley. Yo he sobrevivido a todo esto conservando mi cabeza, y me parece un mérito llegar a la vejez, no sólo una suerte. Feliz de ser vieja.
Recomendaría que se prestara más atención al lenguaje que usamos y cómo nos comunicamos. Se vería más claro, aunque requiere un control del miedo o valentía que ciertamente nace de valorar más rescatar lo más humano porque la cultura nos ha perjudicado hasta la médula. Aunque la intención sea buena, interpretar el uso de la palabra “vieja” patriarcalmente sin salvación es perpetuar sus sistemas de capacitismo, edadismo, y misoginia. Es educarnos en decirnos que las mujeres no razonan, no saben lo que se dicen, ¡no saben cómo se llaman! (concebir que esto es posible viene de nuestra perpetuación del lenguaje androcéntrico, tan humillante porque cuando hablamos como personas nos suena mal usar el femenino, que supuestamente es un rasgo fundamental de quiénes somos; si te llamas en masculino, no te tienes ni el mínimo respeto de llamarte sola quien en principio dices que eres, por qué te va a respetar el resto de la sociedad). Es educarnos a pensar que ser vieja es tan malo que no puede ni nombrarse, que las únicas capacidades que importan pasan por ser joven, porque en realidad haber aprendido en la vida en esta guerra perpetua contra las identidades, para normalizar de acuerdo a valores terribles, autodestructivos, no merece ningún respeto.
En fin. Yo seguiré llamándome como me llamo. No existe ninguna posibilidad, desde mi conocimiento y experiencia, de que deje de llamarme vieja.
Fuente: https://www.mujerpalabra.net/blog/?p=6273 «Palabras. Cuaderno de apuntes de michelle renyé» En mujerpalabra.net > Creadoras

Cómo usan
cómo ni nombran
cómo aplauden a quien actúa
sospechan de quien ama
cómo los ojos cegados
los espejos rotos
Cómo el habla del afecto
en el banquete
condena a la cocinera
a morir sola en un umbral
Subir al fin
una cumbre inexplorada
reproduce espaldas,
llantas en llamas
Cómo sólo cabe
sostener el mundo
como una piedra
Suena en el río
michelle renyé
Camino descalza
La historia de las culturas patriarcales que yo llamo de violencia-prevalencia porque se basan en la construcción identitaria del modelo de la Historia sancionada que es la única que se reconoce como humana, está atravesada de construcción identitaria a costa de uno de los dos grupos humanos a que se reduce la condición humana: ser Hombre implica dominar y demostrar la inferioridad de la Mujer (la Mujer, como grupo dominado, debe validarle, y eso se hace masivamente a través del uso del lenguaje androcéntrico). Ser cis y heterosexual implica concebir como enfermas a personas con otros cuerpos y sexualidades (incluidas las no-binarias), a pesar de nuestra larga humanstory natural identitaria. Ser persona «blanca» implica explicar la superioridad por color de piel, construida además con ese arma que son las naciones-estado, tan supuestamente homogéneas en identidad nacional o de pueblo humano, construidas sobre aplastar otras culturas humanas. Y así con todos los sistemas de opresión que construyen el mundo prevalente en el planeta, un mundo marcado por la sacralización del odio y la guerra como arma para la “resolución” de los problemas. Ni podemos nombrar este supremacismo cultural construido continuamente para imponerse al precio que sea, incluida la extinción. Ni se puede hablar de esto.
Tengo muy observado en las aulas y la sociedad que nos cuesta mucho aprender cosas “naturales” humanas por influencia de la cultura prevalente, por esos “valores” de «odio y guerra» en todo a todas horas, que construyen modos de hacer las cosas desde la hostilidad al otro grupo, no desde la racionalidad empática, mucho más eficaz para resolver problemas sin complicarlos, sin agravarlos. Desde esa ideología cultural prevalente que niega y distorsiona, que detesta talentos humanos tan fundamentales para la supervivencia y la convivencia como la imaginación y la empatía. Todo lo relacionado con la colaboración desde el respeto a la natural diversidad es visto como ridículo e intolerable si llega el caso.
Pero si pensamos desde la no alienación de la condición humana, desde la empatía y no desde la tradición cultural sancionada, está claro que es perverso que se diga que las personas jóvenes y adultas no representadas ni tenidas en cuenta en las narrativas empleadas en el sistema educativo padecen “fracaso escolar”. De lo que yo tengo visto, las personas que supuestamente se encuentran representadas en esas narrativas también lo padecen. Porque nuestro problema es una cultura irracional y violenta que se nutre de la destrucción, que nos hace creer que eso es natural, que desprecia todo lo que nos permitiría desarrollarnos y convivir, nos convence de que lo natural al Hombre blanco que es imagen del Creador, es percibir “al Otro” como amenaza, no lo que a diario podríamos percibir porque ocurre: que lo natural, como especie, es nuestra curiosidad, nuestra creatividad, que aplicamos a conocer el mundo y a resolver los problemas, nuestra capacidad para resolver problemas colaborando. Eso que debería ser el camino abierto en los lugares del sistema educativo, y no la destructiva Cultura Examen que tan eficazmente representa la cultura prevalente.
La inteligencia humana sabe muchas cosas, y si aprende lento, con dificultad, es que sabe algo importante que no se está reconociendo, no está en el funcionamiento de nuestra construcción social, y por tanto, se nos niega en nuestra propia persona. Yo he visto en el aula cómo cualquier persona, con traumas de ninguneo o vapuleo o teóricamente no, es capaz de aprender todo tipo de cosas y crecer sin traicionar su identidad cuando el entorno no es hostil, ofrece apoyo, amor, respeto, asistencia. Y lo he visto en mi propia vida como persona de una sociedad y cultura, a pesar de sus injusticias y violencias. De hecho, me asombra que con todas las violencias padecidas, esta cultura que deberíamos comprender se supera con nuestra evolución humanizante, no ha logrado cambiar la naturaleza humana, destruir lo bueno de lo que es capaz. Estudiar críticamente la Cultura Examen, cómo destruye la capacidad de aprendizaje significativo de todo el mundo, podría ayudar mucho a que percibiéramos mejor quiénes somos y qué potencial tenemos para superar las violencias, cómo se hace. Todo está a nuestro alrededor, en este caos de confusión y violencia.
Así que a mí, cuando escucho lo de que el pueblo gitano, las personas inmigrantes, las personas creativas y empáticas, las personas con cuerpos o sexualidad no-normativas va mal en estudios, no se esfuerza, no aprende, no me convence. Lo que ocurre es que no somos conscientes, nos cuesta comprender que venimos de la atroz narrativa de nuestro pasado, esa que excluye a la inmensa mayor parte de la humanidad, de nuestras identidades y esfuerzos, de nuestros talentos. Y todo seguirá igual si cada vez que avanzamos en comprender cómo se puede convivir en diversidad sin machacar, volvemos a justificar el orden de que sólo cabe la guerra y sus nombres del ninguneo y el odio.
Traducir para que se entienda lo que se dice en un contexto sociocultural en el tiempo, es decir, con respeto a la identidad, tiempo y lugar de quien escribe y con consideración a los cambios sociales y lingüísticos si se hubieran producido, implica interpretación, porque toda traducción implica interpretación, pero no se aleja del texto original más que traducir para publicar (para que el trabajo sea validado por la institución de la Cultura), sino más bien se acerca más.
Regirse por las palabras literalmente, desligadas de la persona y su momento, no facilita, a menudo impide la comprensión profunda de textos que no hablan como la cultura sancionada, tan llena de trampas y falsedades, textos que transforman la percepción y el conocimiento, generan evolución cultural.
Las instituciones del lenguaje sancionado, de espaldas a la realidad de las personas y la cultura que generan, la evolución que esto supone, trabajan por una perpetuación del Orden de siempre, no sólo respecto a la gran mentira que es el lenguaje androcéntrico para hablar de la humanidad: los sistemas de distorsión de las culturas de violencia-prevalencia patriarcales son incontables y todos operan para reducir, fosilizar, el potencial del lenguaje en sus hechos humanos de vincularnos, ayudarnos a comprender mejor, nombrar mejor, a ser y evolucionar como personas, comunidades y culturas humanas. No es trivial que las editoriales impongan el uso del lenguaje androcéntrico, entre otros muchos problemas del lenguaje que generan con su acatamiento a normas que nada que tienen que ver con el estudio científico del lenguaje, la comunicación, la traducción y las lenguas.
Y como si esto fuera poco, la traducción automática, que no sirve más que para traducir mensajes muy concretos y limitados respecto a todo lo que hacemos con el lenguaje en la especie, sigue estando definida por el Hombre, desde las instituciones del lenguaje, y no es inocente que el resultado esté siendo la destrucción de voces y sus textos.
Yo no dejaría de compartir en redes sociales, donde tenemos más información sobre quiénes somos, cómo nos expresamos y a qué nos dedicamos. Son una fuente directa, que escapa al control o el filtro de la cultura sancionada, tan limitada en su conocimiento del mundo y tan distorsionadora de la realidad.
NOTAS VELOCES GESTADAS EN LA EXPERIENCIA DE VIVIR. IDENTIDADES Y VIOLENCIAS
CONECTAR PARA QUE NO SE SOSTENGA LA CULTURA DE VIOLENCIA-PREVALENCIA
Violencia e identidad: cómo se concibe y ejecuta que la propia identidad se construye a costa de la identidad de otras personas. Todo el mundo participa: todos los sistemas para construir, mantener y desarrollar el mundo de supremacía de las culturas patriarcales de violencias-prevalencia suponen una reducción de todo en la vida a dos “bandos”. Un bando es el Bien y la Fuerza y debe prevalecer sobre el otro. El resto es la Otra identidad, representa el Mal y la Debilidad y debe ser dominado / sometido, y explotado, porque alguien tiene que sostener la vida.
Las guerras identitarias y por la apropiación o dominación se desarrollan a través de múltiples sistemas de opresión binarios, para que no haya opciones, confusión. Hablemos de odio a la naturaleza de otras especies, identidad homogeneizada binaria sexo-género (el Hombre, y la heteronormatividad), nación-estado (apropiación de territorio, homogeneización nacionalista, guerras para apropiar recursos y contra los pueblos, modelos culturales diversos), acumulación de dinero para sostener la explotación de quienes no los tienen, supremacismo blanco, capacitismo…
Que no hay nada tan contrario a lo que es la naturaleza humana, diversa, empática, creativa, de apoyo mutuo, curiosidad y colaboración, como se empieza a escuchar de la denostada y distorsionada “prehistoria” es algo que sé desde mi experiencia en mi mente y cuerpo, a pesar de la brutal “educación”, impuesta por todos lados, empezando por los usos que se quieren imponer del lenguaje, tan del odio y la prevalencia. Y sé que lo que yo soy no es único, sino un hecho en la especie. Que prevalezcan las culturas más violentas, las personas más violentas, no quiere decir que no tengamos fuerza de vida y transformación las alternativas humanas más empáticas, creativas y noviolentas. Más inteligentes para vivir en lugar de estar en perpetua guerra contra todo, incluida una misma. De hecho, culturas violentas se autodestruyen, y mientras se mantienen y transforman, como hemos logrado hacer contra todo durante siglos y se ve en el lenguaje también, no sólo en el arte y los movimientos sociales, y todo lo que nos procuran, es por todo existen otras opciones, de protección de la vida y la convivencia, no sólo las violencias múltiples que enfrentamos como especie a manos de los patriarcados de violencia-prevalencia, esa “opción” cultural basada en el odio a la vida.
Considerando todas las violencias que enfrentamos, pienso que esto de guerras dentro de los movimientos sociales (muchas veces consecuencia de daños que proceden de las ideologías de partido político, con su patriarcal relación con éstos) es falto de inteligencia que podríamos aplicar con algo más de autocrítica e introspección sobre cómo nos impacta la cultura prevalente aunque creamos que no. El tema de la identidad es vital para perpetuarla, negar la realidad humana identitaria, desde los cuerpos, modos de ser, caracteres, sexualidades, a las naciones-estado que niegan toda la diversidad cultural sobre la que se imponen, pasando por todo lo demás.
Cuánto más y mejor avanzaríamos si hubiera más claridad sobre qué es respetar a las personas, los pueblos y la naturaleza, qué nociones que asumimos como “de especie humana” no lo son, y no ayudan.
michelle renyé (enero 2025)
FUNCIÓN PÚBLICA Y PERSONAS OPOSITORAS. En 2011, declararon el sistema de Clases Pasivas a extinguir, por lo que las personas que se plantean ser profesoras de la Pública, hacer una oposición-concurso pública para lograr un empleo de asistencia a la sociedad en su conjunto (incluidas personas sin dinero) ya no pueden elegir, al sacar la plaza, entre Seguridad Social o seguro privado con Muface. Estas dos opciones nada tenían que ver con el funcionariado público de los enchufes durante el franquismo, aquel cuerpo de privilegios: venían establecidas en el marco de la democracia para todo el mundo que opositaba-concursaba públicamente.
¿POR QUÉ ELEGÍAMOS EL SEGURO PRIVADO? Porque los servicios púbicos sanitarios (que todas hemos usado porque esto no es Estados Unidos, donde la gente muere por no tener dinero para pagarse atención sanitaria) están infrafinanciados (sobrecargas de trabajo para el personal, falta de recursos suficientes, etc.) e imponen que todo pase antes por la doctora de cabecera, lo que genera demoras con graves repercusiones en la salud y en la calidad de vida, como sabemos todo el mundo por experiencia (a pesar de lo cual, se maltrata al personal de los servicios públicos).
SOLUCIONES QUE EL ESTADO DESCARTA. ¿Por qué no se reforma la Seguridad Social para que se pueda ir directamente a una especialista? Esto descongestionaría al personal sobrecargado y vapuleado, mejoraría la gestión de los centros, y la salud de la gente. En su lugar, se “acusa” de “privilegios” e insolidaridad por ser un “coste insostenible” a unas personas que habiendo contribuido una vida de trabajo y pago de impuestos para sostener el servicio público logran llegar a la vejez (edad humana que también tiene un papel fundamental en la sociedad por el conocimiento de haber vivido). En lugar de reformar la sanidad pública para mejorar la vida de la población en su conjunto, se hacen campañas para confundir, presentando como aprovechadas a personas que no lo son, que sólo son viejas, porque la vejez es “un coste inasumible” (no como la injusticia y las guerras).
PROPUESTA DE SOLUCIÓN. Por todo lo anterior, dado este mundo violento, como profesora veterana de la pública próxima a la jubilación (hoy de excedencia = sin sueldo ni ayudas, y pagándome Autónomas para que no me repercuta en la jubilación con los ahorros para la hipoteca) para curarme porque las inspecciones de la Pública no cumplieron con su obligación de proteger el derecho a la salud en el trabajo), tengo una propuesta para que sea sostenible nuestra vejez y al tiempo que no nos fuerce ahora que más vulnerables estamos a cambios que difícilmente superaremos: que cuando nos jubilemos quienes estamos en MUFACE, recibamos una píldora, para tener la opción de descansar de una vez procurándonos una muerte digna en casa.

LENGUAJE Y AUTORITARISMO: SIGLOS DE LO MISMO, PRUEBAS ABRUMADORAS Y ¡NO! A COMPRENDER Y MEJORAR: “LOS HOMBRES” NO ENTIENDEN LA VIOLENCIA QUE ENCIERRA NOMBRAR LO HUMANO EN MASCULINO, “LAS MUJERES” LO ACEPTAN, Y SOSTIENEN. ES EL ORDEN DE SUMISIÓN: BASTA NOMBRAR AL DOMINADOR.
ASÍ DE ANTI-HUMANO ES EL MUNDO PATRIARCAL: NO TOLERAR LA CONVIVENCIA EN RESPETO, PERPETUAR SISTEMAS BINARIOS DE OPRESIÓN PARA SEGUIR MACHACÁNDONOS LA VIDA Y LA IDENTIDAD, SIGLO TRAS SIGLO, HASTA LA EXTINCIÓN
TU VOZ ES TUYA, ACOSTÚMBRATE A NOMBRAR CON AMOR A LA REALIDAD, CON EMPATÍA mujerpalabra.net
#LenguajeInclusivo #linguistasfeministas #lenguajeycultura #sociedadlenguajeycultura #lenguajeysociedad #IdentidadYlenguaje #feminismoparaexistir #borradomisogino #sistemasdeopresion #autoritarismo #mujerpalabranet
Recuerdo cuando llegaba
sábado por la mañana
tocando el claxon, el gran jolgorio
la cabeza por la ventanilla,
impaciente,
los abrazos, su olor, las risas,
tebeos y galletas surtidas,
incredulidad ante los malos informes.
Y al irse, pedalear libre,
trepar alto para seguir mirando
las hojas y el cielo, la vida.
La alegría del reconocimiento
es el orden natural restablecido
de quiénes somos.
No es preciso forzar, esclavizar.
Basta la conexión,
ese conocimiento que alumbra.

Poema antiguerra y antidominación de Bronislawa Wajs, quien escribía su diario en polaco y su poesía en romanó.
Por qué comparto esta versión de NADA OLVIDAN LOS ESCOMBROS de Bronislawa Wajs: Comparto mis notas personal de cómo revisaría yo la traducción al español, y traduzco esta versión mía al inglés para el movimiento social y artístico, por el valor del poema para hablar de la realidad de forma compleja.
Escombros llevamos un año viendo con el sufrimiento del pueblo palestino hoy, a manos de este colonialismo genocida desatado y continuado desde el 7 de octubre 2023, una pesadilla inconcebible para las poblaciones del mundo en el siglo 21 que lo protestamos, inconcebible porque logramos que existieran leyes de protección de derechos humanos y culturales y de la naturaleza con siglos de luchas individuales y colectivas desde las invasiones europeas o Colonización.
Veo el poema también muy relacionado con los efectos a día de hoy del colonialismo, por incontables vías que condenan a estigmatización y pobreza a tanta gente de las naciones-estado que se han construido a costa de naciones o pueblos del mundo, tanto fuera con sus invasiones, como dentro, con su obsesión de homogeneización o borrado de la diversidad cultural de hecho.
La palabra GUERRA no nombra bien lo que han sido y son estas “guerras” de agresión-explotación-robo-prevalencia de un bando para aniquilar a pueblos y establecer un orden de amenaza y explotación perpetuas.
Que las poblaciones del mundo sigamos gritando BASTA! Y también REPARACIÓN, para que podamos construir un mundo humano con respeto a la diversidad identitaria y cultural, donde se pueda vivir y convivir, porque todos los pueblos o naciones que no son naciones-estado llevan siglos sometidos a estigmatización, pobreza, exterminio, explotación o guerra.
TRABAJANDO ESCRIBIENDO Y… Como según el lenguaje androcéntrico el masculino es neutro, el corrector de mi ordenador me dice que «Camino descalza», el título del poemario que me gustaría juntar, es erróneo, que debo decir «Camino descalzo».
Gracias RAE, el odio a las mujeres siempre paga bien, verdad? A ver si os incrementan las subvenciones y podemos eliminar, aprovechando la «inteligencia» artificial automatizada, todo rastro del jodío femenino, tan irritante.
A ver si la gente despierta de una vez: el lenguaje es espejo de lo que somos y construye la cultura que nos aplasta.


Os cuento historias (8 min): Lugares de vida que creen que son utopía, para animarnos un poco y apoyar lo bueno que generamos!
La vida hay que dedicarla a lo que te parece importante, sin más, a vivir y, claro, poder convivir. El problema es que aunque somos mucha gente, la falta de esa claridad de visión nos impide poder haber hallado formas de evitar que los más violentos, las personas con menos comprensión empática y vital, siempre nos arrastren al sufrimiento. Qué diferente sería todo con esa lucidez vital que sacaría lo mejor, no lo peor de lo que podemos ser como especie.

Algo que es costoso aprender sobre mundo adulto en culturas patriarcales de violencia prevalencia (que nos machacan tanto la racionalidad empática y la natural solidaridad, juntarse y cuidarse) es que cuando la gente se queja, no quiere soluciones posibles, no quiere más que quejarse y dar voz al afán de hacer(se) daño, validando que eso es lo que alivia y desahoga. Esto es muy difícil de entender o aceptar como estado de cosas cultural para la gente más creativa o racional empática, muy inadaptada en la cultura prevalente (y recordar que puede padecer múltiples sistemas de opresión, dada esta cultura parque temático de lo peor de la especie hecho norma). Lo prevalente es que está gente, ella misma, sobre todo si no está en el grupo Hombre, se crea tonta o incapaz, que tiene que aprender mejor, que no sabe resolver el problema porque no entiende nada, aunque la intuición (inteligencia sin palabras en este caso por tabús culturales a todo lo bueno) te diga que el problema no eres tú. La gente adulta de los patriarcados de violencia prevalencia es transmisora y enforcer (aplicadora) de la cultura de prevalencia y violencia, transmitiendo su irracionalidad y violencias en los modelos de ser y de relacionarse, para dejar claro que no hay más opción que nuestra peor opción.
Escribo esto para que no pierdas mucho tiempo y esfuerzo en dudar de ti. Sigue tu camino sin dudar de ti más que lo lógico. Todo en la cultura prevalente te quiere No-tú, no-humana, y necesitarás mucha energía para perseguir lo que ves posible, lo que eres.
Palabras. Cuaderno de apuntes de michelle renyé
ANÁLISIS ES DIFERENTE A TESTIMONIO. Es problemático, no ayuda ni al movimiento social, ni a la población que desee entender y ayudar a construir soluciones, que cada vez que las mujeres que padecen guerras o violencias hablan de ello se ubique en que se trata de sentidos o conmovedores testimonios. Son análisis basado en experiencias. Verlo como testimonios es condenarlo a que no sea escuchado como análisis, como material fundamental para la búsqueda de soluciones. Así llevamos siglos, la ideología patriarcal sigue desvalorizando y distorsionando las fuentes de lo que puede ayudarnos a salir de tanta irracionalidad y violencia.
REFLEXIÓN. En mi vida, cuando he hecho algo motivado por cualidades humanas, de la especie, por ejemplo el natural e intuitivo amor o respeto a la gente y/o la comunidad, o la necesidad de cosas tan necesarias para evolucionar individual y culturalmente y en las relaciones, como la honestidad, no ha ocurrido lo lógico o consonante con lo que yo había hecho, porque la sociedad en la que vivo nos adoctrina como cultura de violencia-prevalencia que es, y sí ha ocurrido a menudo que me he visto con los ojos de esos valores destructivos generalizados en la sociedad (aunque no me ha durado lo suficiente como para «adaptarme» a perpetuarlos), que han querido explicarme cómo funcionan las cosas, o darme una lección, para socializarme correctamente, o incluso que malos sentimientos se han apoderado de quienes no tendrían por qué haberse sentido mal, o querido hacerme daño por esos hechos. En esta cultura de violencia-prevalencia, las cualidades humanas, practicarlas, te ubican en el territorio de ser sospechosa e indeseable, aunque o precisamente porque eres prueba andante de que tenemos otras opciones de ser y estar, que son mucho más agradables y alentadoras para vivir y convivir.
Por eso tengo muy informado cómo todo tipo de personas, casi siempre inconscientemente, ayudamos a educar a otras personas y nos educamos para perpetuar la brutal ideología patriarcal, tan irracional y violenta. Una cosa llamativa en su no ser pensada, es esto que dicen del grupo masivo denostado, «las mujeres», que las niñas desarrollan la destreza con el lenguaje antes que los niños. Esta mierda de idea, sustentada hoy con datos empíricos, excluye mucho que es relevante para explicarse de una forma más realista. Nuestros genitales o supuestos genitales no determinan nuestra capacidad de lenguaje. Pero está claro que la lingüística importa un pimiento y nadie va a atender o a querer saber sobre cómo a través del lenguaje somos y podemos evolucionar. Lo que pasa desde pequeñas en este mundo tan misógino entre otros muchos males es que al escuchar el lenguaje sabemos que «los niños», el Hombre, sí son nombrados, y por tanto respetados más que «las niñas» o «las mujeres». Es algo muy importante que se aprende muy rápido y muy bien, y nos lleva a ir como pidiendo permiso para ser y estar en el lenguaje y en todo lo demás, como es lógico, porque el lenguaje NOS HACE cosas. El lenguaje que usa la mayoría y también, por suerte, el que construimos al buscar nuestras voces.
Ojalá antes de morirme pueda escribir al respecto. Ciertamente, tendría que superar muchos obstáculos, pero no lo descarto.
CUIDAR LA COMUNICACIÓN Y PERPETUACIÓN DE SISTEMAS DE OPRESIÓN. Una forma de identificar(se) el superiorismo es notar si contestamos o no según a quién. Esta forma de clasismo se disfraza con encubridores como «No tengo tiempo», «Pensé que se lo envías a todo el mundo», «No entendí» y lo indicativo de que la actitud es más respetuosa o empática hacia cualquier persona es que sea tarde o pronto, haya respuesta positiva o no, se dice algo, o se pide o explica algo. Esto da libertad a ambas partes para seguir o no seguir comunicándose. El victimismo ideológico patriarcal, cuya otra cara es el afán continuado de forzar a otras personas a cosas, es muy feo y pesado, y lo practican y transmiten también las buenas personas, como el machismo y la misoginia, el racismo, el antigitanismo, el anti-identidades humanas, sean corporales, sexuales o de formas de ser y comprender… la lista es larga.
Personalmente, acepto bien escuchar de alguien que no quiere recibir comunicaciones mías, duela o no, porque respeto mucho la libertad, no sólo la mía, también la de otras personas. Sin embargo, creo que hay muchos silencios que a menudo no dicen nada bueno de las personas ni de las relaciones. Lo triste, lo que me preocupa al escribir esto, es cómo por nuestra tara ideológica patriarcal, tanta gente concluye dejar los lugares que son en realidad lugares que nos empoderan.
Sé que está el factor del volumen. Todo es tan masivo que es imposible atender. Pero se pueden establecer criterios más empáticos.
La MENTIRA, el engaño, no sólo se construye por quien lo practica. Se construye por la comunidad, que por su parte construye cultura de violencia validando su orden, cuando da la espalda a la realidad que puede observarse y conocerse, y se niega así a atender, a escuchar a quien no miente ni engaña. Así se construye la respuesta de quienes observan, escuchan, piensan y empatizan cuando gritan: Yo sí te creo. Así se construye la desobediencia al mandato cultural de un mundo que saca lo peor de una especie con cualidades extraordinarias, como saber del valor de todo el mundo en la comunidad, y cuidarse, apoyarse mutuamente. Aprender a mirar lo que está ahí es liberarse del condicionamiento ideológico de la cultura imperante, construida con incontables sistemas de opresión para que nos tratemos a patadas, para que los perpetuemos a favor de quienes dominan.
the men are domestic tyrants, considering them as fathers, brothers, or husbands; but there is a kind of interregnum between the reign of the fathers and the husbands, which is the only period of freedom and pleasure that the women enjoy.
(Letter 19, A Short Residence in Sweden, Norway & Denmark, 1796)
los hombres son tiranos del hogar, como padres, hermanos o maridos; pero existe una especie de interregnum entre el reinado de los padres y los maridos, que es el único periodo de libertad y placer que disfrutan las mujeres.(Carta 19, Una breve estancia en Suecia, Noruega y Dinamarca, 1796) trad. mía
—
En esta época todo le era obligatorio a muchísimas mujeres. Una cosa muy obligatoria era ser de un hombre y darle descendencia. Nada menos. Una tortura si no era lo k tú harías.
Liberarnos de eso algunas mujeres no ha sido concesión del Hombre. Lo hemos hecho sin crear ejércitos ni guerras, sin matarlos. Entonces ?cómo lo hemos hecho? Luchar es visto hoy igual como cosa de Hombres y algo que se hace con violencia, o con armas?
Kiza se vea ridículo considerar esto que hicieron millones de mujeres a lo largo del tiempo una lucha. Verlo como una defensa, protección, k eso es solo cosas de Hombres, los grandes defensores y protectores, según la tarada mirada patriarcal.
Kiza no se vea mérito, pk no se vea el horror de k te obliguen a casarte, la familia o la sociedad, a k usen tu cuerpo, a gestar, parir, criar, a no poder hacer más k lo k te mandan desde el desprecio y la inferiorización…. Todo es el condicionamiento misógino de la ideología patriarcal.
El Hombre no hace la guerra para proteger a nadie. La cultura de violencia prevalencia patriarcal no va de proteger, ni de cuidar, sino de forzar y destruir para prevalecer, el Hombre. Y su primera guerra es contra las personas gestadoras, puedan o no gestar, y x extensión contra toda persona k no sea ese modelo k es el Hombre, rey de la dominación.

Acabo de terminar un análisis del tema para un libro que espero subir en como mucho un mes, a Clases y talleres de mujerpalabra.net para descarga gratuita en español e inglés, y que se titula Recursos para Talleres sobre lucha noviolenta, adnv, y autodefensa feminista.
Esto se puede difundir citando autoría y fuente en mujerpalabra.net, pero no para fines comerciales.
Versión corregida (formato, no texto):
Anónima en mundo de culturas de violencia-prevalencia (pensamiento al despertar, anoche escuchaba a Cristina Morales en la librería La Pantera Rosa de Zaragoza, maravilla de tecnología, vídeos e internet! Esto no es en respuesta a nada de lo escuchado, sólo una reflexión propia)
El problema de no cobrar cuando aportas a la construcción de la cultura, desde la transformación de la cultura que investigamos y ensayamos a diario, es que ni fuera ni dentro de tus mundos valoran o apoyan o cuidan el aporte, aunque les sirva para pensar, ofrezca palabras, enfoques, ideas, conocimientos, base emocional para abordar acciones, caminos abiertos… En el peor de los casos, suponiendo que lo que aportes no les valiera, no hay consciencia de que se atiende a un trabajo, un esfuerzo procedente de esa masa anónima que soporta y mueve el mundo, y que por tanto, a no ser que todo sea el dios dinero, a nivel humano, a nivel comunidad, debe verse, atenderse, que es decir, valorarse, darle existencia porque lo miran otras miradas, debe no usarse a escondidas digamos, ocultándose (fase que no obstante nos deja la libertad que usamos), distorsionarse (fase que puede esclavizar al imponer tener que dar respuestas a la agresión), o destruirse (como hace el genocidio, o lo intenta). Lo que internet nos ha dado es extraordinario, porque hemos multiplicado las huellas de realidad, los rastros de no-enajenación, atendiéndonos se ve de dónde salen las cosas valiosas en este infierno que son las culturas de violencia-prevalencia patriarcales. No sorprende que los documentos de derechos humanos individuales y de pueblos no sean respetados en las naciones-estado, porque esas ideas nacen de las poblaciones, de su impacto, aunque sean los partidos políticos y esas estructuras de gobierno que usan, la mediación, mediadores fagocitadores y distorsionadores, también, que ayudan a borrar la realidad de los hechos de nuestra evolución, para protagonizar.
Las problemáticas que impone el dinero y sus estructuras de destrucción, sufrimiento y muerte, es que nadie puede escapar a necesitarlo, aunque reduzca cuánto necesita para vivir. Y cómo tanto si lo consigues como si no, el dinero se interpone en las relaciones, a quién valoras, cuánto te interesa lo que otra gente comunica. Si compartes tu dinero, te conviertes en una fuente de dinero, deshumanizada automáticamente. Si no cobras el aporte, te conviertes automática en un cuerpo a explotar, sin dar siquiera las gracias. Nadie tiene tiempo ni gratitud para quienes comparten, para quienes no ven que “mis intereses” o “mi familia” sean eso, porque su marco mental-emocional es mucho más empático.
Por otro lado, me parece mejor, dada la existencia de internet y de tecnologías que nos permiten plasmar nuestros mundos, el anonimato. Como creadora y pensadora, no ya como activista quiero decir, y tampoco como humana en un mundo de violencia-prevalencia misógino, de inferiorización absoluta y radical de media humanidad por razones de prevalencia para determinar si podemos o no gestar, como creadora y pensadora, esto de tenerlo que levantar todo con el apoyo que yo pueda darme consiguiendo las máquinas necesarias (el ordenador, la impresora, el papel, la conexión, el software), sabiendo hacer de todo, para crear mis libros, y sacándolos al foro público donde estarán anónimos, es lo menos malo, y al tiempo, muy bueno, aunque la educación que nos damos como culturas humanas de violencia-prevalencia te ubique en momentos de debilidad mental en los que puedes llegar a pensar que no eres si no te reconocen afuera, que no has tenido impacto. Son los espejismos de estas culturas de violencia. La historia de la humanidad no está escrita, sólo cuentos que dan una imagen desempoderante, para tenernos enajenadas de la realidad. Como animal humano, soy de la saga que sabe que el odio y esta demencialidad de destrucción e injusticia, no son lo único que la especie puede generar, que lo que nos ha permitido sobrevivir a diario y durante milenios, no ha sido ese odio, esos “mis intereses-mi familia”, sino la imaginación y la empatía, y sus mundos asombrosos de vida y de construcción de soluciones.
Culturas humanas
Soy de las personas que mientras otras duermen
sabe que el alimento es para compartir
y toma lo que necesita, esa comprensión.
En mi sociedad me consideran estúpida.
Soy de las personas que abre su casa
aun consciente del peligro: para mi sociedad amar
y proteger es poseer, acumular, atrincherarse.
Si no lo ves o vives así, acusan:
No valora lo que tiene,
No protege a “los suyos”,
¡Se cree mejor!
El castigo de justicia es el expolio.
Soy de las personas que sienten
el sufrimiento de cualquier otra
como algo que quiero escuchar:
valiosa compañía mutua,
semilla que lo transforma todo,
aporta sin generar carga.
Soy persona que imagina soluciones y canciones,
mi lenguaje un músculo,
amando no hay tiempo para temer a la muerte,
viviendo no cabe la guerra.
Mi sociedad me considera loca,
y a las locas, ya se sabe,
nos ignoran, nos violan.
Nacer en una cultura de violencia
no deshumaniza a las que no encajamos,
resistimos desde hace milenios.
Yo no me dejo, soy más, soy humana.
A través del océano, te escucho respirar,
allí donde the wild things are,
allí donde tu cultura no acata
la construcción de la destrucción,
donde existen comunidades que crean
palabras como naw’qinwixw.
Notas: Todas las mujeres que hay aquí…
Este poema escrito y traducido por mí, michelle renyé, ha recibido maravilloso feedback para su mejora de Pippa Marriott y Margarita López López, las mishermanas sisters, con quienes además trabajo el libro que escribimos, Sisters. Workshops with Poems, que está lleno de mujeres llenas de vida.
“Culturas humanas” lo escribí como imaginando hablar con dos autoras que aparecen en Sisters… también, en la parte 1/5: Million con un poema, “The Housing Poem” (el poema de la vivienda), y LaDuke porque la cito en relación al activismo por la naturaleza que es consustancial a la visión cultural de su pueblo de que nuestro papel en la naturaleza es cuidarla y protegerla, no como se cree en los estados nación, tan propietarios, explotadores y dominadores.
Winona LaDuke, del pueblo Anishinaabeg de White Earth, Indian Country, en el estado de Minnesota, Estados Unidos, dijo: I live where the wild things are (vivo donde están las cosas salvajes). Actualmente leo su To Be a Water Protector, sobre luchas indígenas por proteger la naturaleza, además de estar terminando el taller en español e inglés basado en su Ogichidaakweg, o Sociedad de las Guerrera, una narración de su Last Standing Woman, sobre siete generaciones en White Earth, una narración histórico-literaria. El taller aborda lo que pacifismo y feminismo no quieren hablar para ayudarse a pensar mejor estos temas tabú: la lucha noviolenta y la autodefensa feminista.
Dian Million, del pueblo Tanana Atabascano (Alaska, EEUU y Canada), residente en el estado de Washington (EEUU), me inspiró revisar mi taller de derechos humanos para incorporar los derechos humanos de los pueblos indígenas, y como ya no estoy en la pública, eso no podré darlo en clase pero sí va en Sisters, por si hay profes por ahí que se… ¿atrevan? No pasa nada, lo juro, yo di clases libremente 24 años! Leyendo su Therapeutic Nations: Healing in an Age of Indigenous Human Rights recomendaba una entrevista a Jeannette Armstrong, de la nación Okanagan Syilx en Penctinton, territorio indio, en British Columbia, Canadá. En esa entrevista explica lo que significa naw’qinwixw.
Tengo que decir que me sentí más próxima a lo que ella decía que a mi comunidad. Pienso que el modelo cultural humano de las naciones estado, fronteras que se apropian de la tierra y atrapan a poblaciones diferentes para hacerlas una patria, cuando no practican la guerra genocida y el expolio, es una destructiva plaga para la humanidad, y que las poblaciones deberían dedicar tiempo a implicarse en reconducirlas a algo más humanizante.
Incluiré “Culturas humanas” en Camino descalza. Poemas políticos. Creo que lo haré bilingüe el libro.
Human Cultures
I am the kind of person who while others sleep
knows that food is shared
and takes only what she needs, this understanding.
In my society I am considered an idiot.
I am the kind of person that opens her house
well aware of the danger: for my society love
and protection is property, accumulations, trenches.
If you can’t see it or live that way, you are accused:
She doesn’t value what she has,
She doesn’t protect “her people”,
She believes she is better!
Plunder is punishment for justice.
I am the kind of person that feels
any other person’s suffering is
something I need to listen to:
valuable mutual company,
a seed that transforms it all,
a contribution, no burden.
I am someone who imagines answers, songs,
my language a muscle,
loving leaves no place to fear death,
living has no room for war.
My society considers me a madwoman,
and madwomen, everybody knows,
are ignored, are raped.
Being born to a culture of violence
does not dehumanize misfits,
we have resisted for millennia.
When I don’t yield, I am more, I am human.
Across the ocean, I hear you breathing,
there where the wild things are,
where your culture refuses
the construction of destruction,
where there exist communities that create
words like naw’qinwixw.

This is how European leaders deal They use the money accumulated from our work, the institutions created to build peace, to feed wars, and to erase our voices, in order to perpetuate the GENOCIDAL CONSTRUCTION OF NATION-STATES CRIMINAL SHAME!! NOT IN OUR NAME!! PATRIARCHY ON TRIAL FOR CRIMES AGAINST HUMANITY!
Fotos en IG @michellesworkshops
LUCHA NOVIOLENTA FRENTE A CULTURA DE VIOLENCIA
Las mujeres de las sociedades patriarcales sabemos muy bien por milenios de práctica lo que es lo desbordante de las violencias del grupo opresor, que no son sólo la directa física, que incluyen la apropiación no sólo del trabajo que sacamos adelante por la comunidad, lo queramos o no, sino ese continuado obligar, forzar, y acaparar todos los recursos. La Cultura de Violencia patriarcal es muy compleja y si no nos hemos destruido no ha sido por ella, sino por toda la gente que con sus vidas ha disentido, aportando otras soluciones o modelos, no acatando allí donde lograba un espacio para no ser aniquilada y no acatar. Obviamente, frente a la violencia física desatada, ni con violencia de autodefensa ni sin violencia se tienen muchas posibilidades, pero la debilidad de esta cultura o sistema es que sin todo lo demás, lo que genera vida y evolución, se autodestruiría inmediatamente. Así que sí tenemos un papel, el de siempre, sólo que requiere mucha más gente para que podamos neutralizar a ese liderazgo en la especie que nos ha impuesto tanta miseria, horror, tortura y muerte siempre, y nos ha robado incluso la percepción de que existimos e impactamos para bien. Nos roba todo y lo distorsiona, pero eso durante milenios no ha terminado con nosotras, ni nos ha tarado a su punto. Los modelos de sociedad donde las comunidades y el planeta se someten para la acaparación y violencias de personas, entes, y estructuras, tienen que ser superados con una resistencia radical a esas violencias. Hemos hecho progreso, pero hace falta más claridad y rotundidad. Confundir la autodefensa física violenta con la agresión física no ayuda más que para justificar que la violencia es lo único que funciona, y no es cierto, practicamos soluciones noviolentas a diario, incluso ante agresión física directa. De esto sabemos mucho las personas en grupos oprimidos por quienes nos arrastran en estos sistemas de violencia, e incluyo en “violencia” la violencia de la injusticia, de la falta de respeto a los derechos humanos individuales y culturales, como comunidades humanas. El modelo de nación-estado es el símbolo de la Cultura de Violencia patriarcal: las vidas de la gente y la naturaleza se explotan y destruyen por que los más violentos acaparen todo para dominar. Las culturas humanas, como las identidades individuales humanas, son mucho más variadas, incluso dentro del enfoque patriarcal, y está claro que respetarlas y respetarnos nos da mucho más, no sólo en la convivencia.
mujerpalabra.net > Creadoras > michelle renyé (Blog Palabras. Cuaderno de apuntes)

¿CULTURA DE PAZ? CUANDO EN LOS CENTROS EDUCATIVOS SE HABLA DE PAZ
¿SE HABLA DEL DERECHO DE OBJECIÓN
DE CONCIENCIA?
SIEMPRE HAY PERSONAS PEQUEÑAS Y ADULTAS QUE SERÍAN OBJETORAS DE CONCIENCIA
¿SE AYUDA A COMPRENDER EL DERECHO HUMANO DE QUIEN NO QUIERE MATAR, VIOLAR, TORTURAR O DESTRUIR Y ROBAR EN UNA GUERRA?
LA GUERRA ESTÁ TAN JUSTIFICADA QUE SE VE COMO CUESTIÓN IDEOLÓGICA LO QUE ES DERECHO HUMANO
LA GUERRA ES UN CRIMEN CONTRA LA HUMANIDAD
COMPRENDERSE EN LAS MILENARIAS CULTURAS PATRIARCALES. Comprenderse está muy vinculado a Apoyarse/Respetarse, poder hacerlo, e incluye comprenderse no con palabras, sino empáticamente, a través de la emoción, que (sospecho) también existe como «emoción de sentido de la justicia».
La cultura prevalente, cómo nos socializamos según grupo en que nos ubica (a sabiendas o no, queriéndolo o no –que la sociedad impone con lo que hace la mayoría que funcione el sistema de opresión o guerra, y por eso incluso aunque viendo disidencias, nos odiamos a nosotras mismas, o desconfiamos de quienes en principio caminan a nuestro lado en la lucha por otra presencia humana en el planeta, believers!). En ese verlo todo reducido a dos bloques contendientes (donde uno necesariamente debe prevalecer, lo que justifica toda violencia e injusticia, de conceptual a empobrecimiento), p.e. «mujer/hombre», «persona blanca/no blanca», «heterosexual/otra sexualidad», «con derecho a bienes y servicios/sin derechos», «con derecho a estatus social y protección/sin derecho», NUESTRA MENTE-CORAZÓN queda afectada en su percepción, comprensión de las cosas, interpretación y claro, nombramos/pensamos, nos relacionamos siguiéndoselo el mandato de violencia. Pero esto no es lo único que ocurre que en la realidad, no lo dice todo de quiénes somos (como personas), cómo pensamos y nos relaciamos, lo que hacemos. Porque la cultura, por más que nos influya, impone unos modelos identitarios que no son lo único posible es ser persona, de la especie humana y por tanto no lo explica todo, no puede reducir de hecho la diversidad de la vida humana. (Por eso seguimos aquí! Como especie no hemos cambiado nada, seguimos siendo la misma gente que en la añorada prehistoria, antes de que prevaleciera un sistema social de guerra.)
Es cierto que una persona socializada como «Hombre», «persona blanca», «especie humana» no podrá entender lo que es existir o haber sido socializada como mujer o «persona de color», «animal», pero como animal humano, como persona, sí puede o podría empatizar, y de ahí, corregir su mirada, palabras, comprensión, actitudes y hechos. (Nos han contado la historia muy mal, pero tenemos la realidad cotidiana para corregirnos, a pesar de los defectos y taras, se pueden ver cosas diferentes, y no-destructivas. A cuánta gente le importan cosas que la cultura dice no deben importar…, que no son vitales para nuestra vida humana. La cultura patriarcal prevalente es muy estúpida, primaria, cree que todo lo que necesitamos para estar bien es prevalecer y vencer, y sólo vive en el Conmigo o Contra mí. Pesado!)
La inteligencia empática es mucho más importante que lo reconocido en los patriarcados, y podríamos saberlo ya sólo por lo despreciada e invisibilizada que está. No es de extrañar: unas culturas que imponen siempre la reducción de legitimidad y la guerra identitaria, las opciones más destructivas de las que la especie es capaz, detesta, trabaja en contra de todo lo que representa otra evolución y modo de estar y ser, esos modos noviolentos o no-destructivos, colaborativos. La cultura patriarcal llama VIOLENCIA a LO NOVIOLENTO («injusticia» o «ilegalidad» a LO JUSTO, desde el único lugar para concebir la justicia, la racionalidad empática), y a la VIOLENCIA la llama NECESIDAD, OBLIGACIÓN, DEBER, es un mandato que empieza además contra tu propia persona, para amoldarla a la visión deshumanizada y deshumanizarte de la ideología cultural patriarcal.
Decir que cualquier persona de la especie puede empatizar (conectarse) o con cualquier otra, A PESAR de los sistemas de opresión identitaria que se padezcan, no es negar opresiones, es reconocernos como de la misma especie. No puede significar que no haya que trabajar para superar la tara que nos mal-educada a cada grupo socializado en la prevalencia. Pero lo hemos visto siempre: gente del grupo afectado rebelándose, y gente del grupo prevalente rebelándose también a pesar de la tara de socialización, esas colaboraciones. Las opresiones son además múltiples, sin duda, también dentro de los grupos opresores, porque los mandatos identitarios son anti-humanos! No hay quien encaje! Sin duda: es diferente si te socializan en grupo opresor u oprimido; no hablo de negar diferencias. Sólo busco poder reconocer realidades humanas que están ahí a diario a pesar de la cultura, que nos dicen cosas menos demenciales de quiénes somos y podemos ser, por ejemplo, personas a las que les importa mucho que no se trate a nadie con violencia y que no se someta a nadie a injusticia, culturas que respetan la vida y que descartan la violencia y la injusticia como modos de dominación o resolución de los problemas.
En esto estoy pensando hoy. Pero ya lo dejo, que tengo que ponerme con los libros! Exploradora, focus!!!
