Pensamiento - Lenguaje
"Kiza deberia explicar..." los textos orales-escritos. Por qué es "correcto" usar "k" y no poner tildes en los hashtags
michelle renyé
Versión imprimible (5 págs) revisión del 31 marzo
Quizá debería explicar cosas que conocemos en el mundo del estudio científico del lenguaje y la comunicación, en las ciencias sociales del último siglo.
UNA NUEVA CATEGORÍA TEXTUAL: TEXTOS ORALES-ESCRITOS
Los textos orales-escritos los creamos cuando nos llegó internet. Son textos que usamos para comunicarnos empleando chats en nuestros teléfonos (con sus diminutos teclados, que dificultan la lectura también) y en las redes sociales, con personas conocidas o desconocidas (a quien se ve como iguales, no como superiores).1 Se escriben como si estuviéramos hablando en registro informal, el que usamos en la interacción cotidiana en casa y con personas conocidas. Son comentarios o historias cotidianas, tapeadas o tecleadas espontáneamente, sin preocupación por la estructura (como cuando hablamos), que economizan el número de teclas a presionar (particularmente desde móviles, y si escribes cuando no puedes: de pie en el bus, o sin tiempo). Por su naturaleza o conexión con el mundo de textos orales, nos dan esa libertad creativa lingüística y comunicativa:
Desarrollan el uso de abreviaturas 2 y palabras acortadas (clippings en inglés, lengua donde sí operan desde la lingüística porque no tienen Academias prescriptivistas), que a menudo podemos descifrar sin problema porque existe un contexto para ese texto. Por ejemplo, el uso de letras por palabras: "k" = que, “pq” o “xp” = porque, por qué; o acortamientos como “info” = información).
Reducen el uso de tildes y signos diacríticos en general: hasta que mejoren las cosas, es complicado por varias razones, muchas tecnológicas (por eso los hashtags se plantearon como exentos de llevarlas), aunque cuando sabemos que se va a leer mal, podemos añadirlo para evitar malentendidos.3
Usan imágenes y símbolos para aclarar tono, intención: al ser textos orales-escritos hemos creado esa solución para aportar la información que falta de la voz y la gestualidad. Y el desarrollo ha sido tal, que ya son como un idioma en sí mismo.
En otras palabras, no poner tildes, abreviar palabras, usar gráficos y símbolos en textos orales-escritos no refleja ignorancia, sino capacidades humanas. Quien no pone tildes en un texto oral-escrito no “merece” el linchamiento social. Además, si fuera por ignorancia, es feo vapulear. Basta seguir la netiqueta, preguntar, y si fuera bienvenida, sugerir la corrección. Si algo da lugar a malas interpretaciones, la gente lo suele editar, y si no, lo deja así. Entender estas cosas es aprender a darse cuenta de cuánto nos influyen cosas que rechazaríamos si fuéramos conscientes de ellas, porque nos vienen de una tradición cultural obsesionada no con conocer, sino con tener a la mayoría temerosa de expresarse, acomplejada.
LENGUAJE Y COMUNICACIÓN
Lo que hacemos con el lenguaje es asombroso. La diversidad de hechos comunicativos humanos es riqueza y síntoma de nuestra gran inteligencia: desarrollan nuestra creatividad lingüística y comunicativa, y también nuestra capacidad interpretativa (si queremos entender, hay que querer para que se encienda la bombilla). Esto no quiere decir que los textos orales-escritos, como todo texto (también las leyes o los libros), no contengan errores (o generen malentendidos o lo expresen todo bien). Pero tendría que poderse ver cuándo sí es así: que somos capaces de comunicarnos con gran creatividad con textos que no emplean lenguaje estándar –el que se escribe para que se pueda entender sin dependerse de dónde se ha compartido.
El tema de aprender sobre lenguaje y comunicación no trata, pues, sólo de la ortografía, sintaxis y morfología del lenguaje más estándar. Enseñar Lengua y comunicación incluye el mundo de los textos y sus lenguajes, que nos vincula a situaciones y contextos comunicativos y de expresión. ¿Qué pasaría si en lugar de hablar con desprecio a una estudiante de secundaria cuando usa una ortografía de textos orales-escritos se explica sencillamente que cada texto tiene su lenguaje, presentación, estructura, sus rasgos identitarios? (Se valora lo que ella sabe y tú no, además, y esto genera colaboración para la construcción del conocimiento en clase.) Usamos el lenguaje de formas diferentes según muchos factores. Escribir como lo hacemos en los textos orales-escritos es una prueba de nuestra impresionante creatividad lingüística y comunicativa, no sacrilegio, no pone en peligro el lenguaje, lo enriquece, es parte del catálogo de hacer cosas y relacionarnos de maneras diversas.
- TEXTOS ORALES: No es más “correcto” el lenguaje académico de una conferencia que el lenguaje de una canción o el lenguaje informal que usamos en casa, tacos y modismos incluidos. Son diferentes tipos de texto, con sus características. Hablar y escribir siempre como si dieras una conferencia sería ineficaz comunicativamente hablando para la construcción de relaciones humanas y el desarrollo del conocimiento (pues eso hace el lenguaje también). No le hablamos igual a una persona extranjera que habla nuestro idioma que a nuestro grupo de amigas de nuestra comunidad lingüística materna. Con la persona extranjera hablamos un español más estándar, evitando el acento local en lo posible y vocabulario y expresiones locales, o si las usamos, las explicamos si no las entienden.
- TEXTOS ESCRITOS: Sabemos intuitivamente que una lista de la compra no es un poema. Que un texto literario que se escribe imitando una receta no es una receta. Que el lenguaje que usamos en redes sociales no sirve para rellenar una solicitud de empleo. Es evidente que para escribir textos formales y semiformales hay que aprender cosas (el sistema educativo intenta enseñarlas), pero eso no debería ir asociado a borrar del mapa el mundo increíble de los textos orales y orales-escritos, a decir que son incorrectos o inferiores.
Saber lo que somos capaces de hacer con el lenguaje y los textos empodera lingüísticamente, y esto empodera en general, porque somos animales sociales que nos vinculamos por el lenguaje.
CÓMO ENSEÑARNOS A ESCRIBIR Y HABLAR
Como profesora de la Pública, he enseñado a hablar en público y a escribir trabajado colaborativamente en clase con la gente, y con los Speaking & Writing Files, es decir, aprendiendo a crear diferentes tipos de textos orales y escritos, a adaptar lenguaje y texto al contexto y el canal (el medio material). Si os da curiosidad, podéis descargaros los apuntes metodológicos que daba a estudiantes de Avanzado de Inglés, el C1 Resource Pack (ver abajo). Y en las conversaciones siempre salía esta idea al final: que la idea de “tener cultura” no es hablar en estándar formal sino saber adaptar el lenguaje a las realidades donde se usa. Cuantos más tipos de textos aprendes o sabes crear, más cultura tienes, porque te amplía las posibilidades de comunicarte con diferentes personas, para diferentes objetivos, en diferentes situaciones y medios. Para mí, un Señor que habla como si diera una conferencia en una conversación informal tiene limitaciones como una persona que no sabe escribir una propuesta a su Ayuntamiento.
La lingüística explica muchas cosas muy bien, y permite que las relacionemos, lo que ayuda a desarrollar la inteligencia: la curiosidad, la capacidad crítica y creativa. Pero el profesorado no quiere atender más que a la Academia de la Lengua Española (RAE). Así, todo lo que sabemos hoy no llega al sistema educativo. Para empeorar las cosas, la RAE se atreve a lanzar campañas hostiles al cambio social y su asociado cambio lingüístico: como cuando nos dice que no usemos lenguaje inclusivo porque el uso del masculino de siglos nos basta (¡si Cervantes levantara la cabeza!). Lo triste es que el Mundo de la Cultura no le contesta ni a eso.
OBSTÁCULOS PARA APRENDER
El tradicional Mundo de la Cultura es como la marcha aquella del cuento donde el Emperador llevaba ropajes fastuosos admirados por la mayoría y una mujer gritó, “¡Si va desnudo! ¡Qué os pasa!” (y fue linchada por ello 4 ):
Las universidades deberían abordar este problema de aislamiento general del conocimiento sobre el lenguaje entre el profesorado y la población a causa del trabajo de la RAE (financiado además con dinero público), difundiendo el conocimiento de la lingüística y otras ciencias sociales que colaboran. Debería no dejarle esa función a una institución anacrónica que además nutre la confusión en los conceptos y usurpa la voz que debería ser de las universidades. ¿Por qué no lo hacen? Es dañino para el conocimiento... Y quedarse fuera de ese Mundo de la Cultura de la RAE y sus asociados, como le pasó a personas tan valiosas para estos temas como María Moliner o Rafael Sánchez Ferlosio u hoy a las lingüistas feministas, no es tan malo.
El profesorado, con miedo a la estigmatización que implica no seguir a la RAE, solo enseña ortografía, morfología y sintaxis (importantes, sí, tanto como el mundo de los textos). Son como el frente de soldados rasos en la batalla que decide el Emperador: darían la vida por justificar el uso del lenguaje androcéntrico: seguir imponiendo a las niñas aprender que el masculino, la -o, a veces las incluye y a veces no (como explicó la lingüista feminista Teresa Meana en un vídeo viral de tiktok, ver abajo). Así se perpetúa el orden supremacista de género de la sociedad patriarcal: las mujeres no tienen derecho al respeto mínimo de ser nombradas. Es fácil desobedecer: para cambiar este orden, basta nombrar a todas las personas como piden que se las nombre. Y esto, si no me nombras, no existes.
Las editoriales, por no molestar a la RAE, le faltan al respeto a las personas cuyas obras publican. Incluso las escritoras feministas tienen que aceptar que las webs y demás imposiciones editoriales usen el masculino androcéntrico; si no, no publicas con ellas. Para las editoriales, un buen traductor es un hombre, aunque la obra sea feminista; y una mala traductora es una traductora con inteligencia feminista. (Ella no va a ser tan fiel a lo que pone, sospechan. El patriarcado siempre ha construido mitologías galácticas.)
ESCUCHARNOS PARA RECONOCERNOS
La población hablante genera evolución social y cultural con sus usos del lenguaje, de los textos, aunque no lo sepa, y aunque tenga a las instituciones en contra. No hay nada como el tema del lenguaje para mostrar cómo no se trata de que destruyamos nada para cambiarlo, basta con no usarlo: cuando no respondes a lo que se impone, es esa maquinaria la que se acaba adaptando a la población.
Si pensamos en la conexión de cambio social y lingüístico de las últimas décadas se ve el proceso: los movimientos sociales aportan palabras (muchas veces con conexión al arte-etc. y a la ciencia/investigación) abriendo un camino con el lenguaje (y las ideas y relaciones que van asociadas al lenguaje). Cuando la sociedad empieza asumir ese lenguaje (no es “moda”, es evolución), las instituciones (p.e., partidos políticos) irán incluyéndolo en sus agendas, y va teniendo un impacto en las estructuras que organizan esa sociedad. El cambio social es un proceso, igual que el cambio lingüístico, un proceso vivo, caótico, a veces impredecible.
Como especie humana, creamos lenguaje (y textos) según necesidad, con gran creatividad o inteligencia, para todo lo que nos interesa, principalmente, vincularnos y cooperar, y lo hacemos por nuestros talentos como especie. Los textos orales-escritos son un ejemplo particularmente asombroso de inteligencia lingüística y comunicativa humana (aunque, como todo tipo de textos, puedan contener errores o dar pie a malentendidos).
Es importante conocer nuestra capacidad lingüística y comunicativa como especie, y nuestra inteligencia empática, curiosidad por lo diferente y por comprender, para fortalecer nuestras formas no destructivas de vincularnos y crear mundos, nuestras muy variadas identidades individuales y como pueblos o culturas humanas. La voz de cada persona puede construir ese cambio social y cultural que necesitamos hacer para evitar la miseria y la guerra, el odio, la extinción, para superar la brutalidad. Conocer cómo funciona el lenguaje y la comunicación nos regala analogías empoderantes sobre quiénes somos, a qué nos dedicamos y qué conseguimos con nuestras voces. No hemos pasado a la Historia pero sostenemos el mundo, y desconocemos esa humanstory y realidad.
LA CREATIVIDAD LINGÜÍSTICA Y COMUNICATIVA HUMANA
Los novedosos textos orales-escritos, tan recientes, son tan correctos como el lenguaje formal de los textos escritos legales-administrativos, tan centenarios, el lenguaje oral formal que se usa en una conferencia, o el lenguaje oral informal que se usa en casa... A diario inventamos palabras, metáforas, nuevos significados para palabras existentes, expresiones, resignificamos o reutilizamos de maneras diferentes palabras y expresiones… Es un asombro y empodera saber lo que hacemos con el lenguaje desde nuestros pequeños e insignificantes cuerpos en este mundo prevalente de odio, explotación y guerra… Luchamos a diario por conservar y construir identidades humanas, tipos de relaciones humanas, formas de vincularnos y colaborar, de hacernos reír, modos de ver el mundo y construir conocimiento en lo cotidiano y eso impacta en las culturas, ayudándolas a evolucionar o incluso transformándolas, como hoy se ve con bastante claridad, concuerde todo eso, o no, con lo que se impone o reconoce como valioso desde las estructuras que organizan la sociedad.
Nuestra creatividad lingüística y comunicativa nos es tan vital para la construcción de la cultura como el rescate y la reconstrucción del conocimiento que nos permite conocer nuestra humanstory, por eso compartimos tantas fuentes directas en internet de lo que nos ha llegado y escuchamos con más respeto la historia oral y las historias orales, todo lo borrado en la Historia escrita sancionada. Porque todo esto nos permite comprender quiénes fuimos y somos en realidad, y estudiar los problemas de no estudiarlo y saberlo. No son "modas" ni "destrucción del idioma", ni “cultura de la cancelación”. No son síntoma de odio e ignorancia. Son un indicador de todo lo que la cultural prevalente no nos cuenta, de cómo a pesar de la desvalorización y discriminación estructural, no hemos perdido nuestras cualidades humanas, nuestra extraordinaria inteligencia y creatividad lingüística y comunicativa como especie. Ese poder está en nuestras voces. Y cuando las respetamos, sumamos presión para transformar la sociedad y cultura, abrir espacios para que primen los talentos y no nuestras crueldades.
RECURSOS PARA FORMARSE DESDE LA LINGÜÍSTICA
Enrique Bernárdez Sanchís, uno de los mejores profesores de la Universidad Complutense, que además escribe con un lenguaje natural explicativo que permite entenderse lo que dice y que usa el humor: Qué son las lenguas (Alianza, 1999, 2004), El lenguaje como cultura (Alianza, 2008), más aquí, y muy interesante: https://produccioncientifica.ucm.es/investigadores/164150/publicaciones
Eulàlia Lledó Cunill, posiblemente la primera persona en explicar la diferencia entre lenguaje androcéntrico y lenguaje machista: Cambio lingüística y prensa (Laertes, 2013). O ver conferencia https://coeducacioninteligenciafeminista.wordpress.com/materiales-coeducativos/nombrar-a-las-mujeres-por-que-el-lenguaje-importa-conferencia/
Otra obra: De mujeres y diccionarios (IMU, 2004), estudio de la 22ª ed. DRAE, que identifica los sesgos de sus entradas. Descargable en https://www.mujerpalabra.net/pensamiento/lenguaje/eulalialledocunill/sobrediccionarios.htm
Teresa Meana Suárez, vídeo viral fragmento de entrevista “¿Cómo se enseña a ser niña? El sexismo en la Escuela” del podcast “Queridas hermanas” de Sindy Takanashi en TikTok @soysindytakanashi sobre “La importancia del lenguaje”. Noticia sobre Teresa Meana en prensa: https://efe.com/andalucia/2022-10-19/filologa-el-lenguaje-es-como-el-patriarcado-impide-ver-a-las-mujeres/
El libro Lo lingüístico es político, que presenta artículos de Yásnaya Aguilar, Gloria Anzaldúa y Ruperta Bautista (OnA , 2019)
O la magnífica antología en inglés, Reinventing the Enemy’s Language. Contemporary Native Women’s Writing of North America, editada por Joy Harjo y Gloria Bird (W.W. Norton, 1997), que recojo en el libro de talleres de inglés que preparo y espero publicar en mujerpalabra.net > Clases y tallers, titulado Sisters. Workshops with Poems
C1 Resource Pack, de Michelle Ford Renyé (DL 2016), descargable en Talking People (talkingpeople.net). https://talkingpeople.net/tp/ra/c1/c1resourcepack/c1pack.htm
Notas al pie
1 Las empresas o instituciones que usan estos medios no usan el lenguaje de los textos orales-escritos sino el estándar escrito en registro semiformal o formal (no sería adecuado, son empresas e instituciones). También hay personas que no lo usan por prejuicios o desconocimiento, pero siempre les influyen igual porque éstos son una realidad textual y social.
2 Las abreviaturas no son solo las del lenguaje académico (i.e., op. cit., cf.), las del mundo científico y tecnológico o las de las instituciones políticas.
3 Curiosamente, cuando por razones tecnológicas (no de voluntad de quien escribe), se quita el signo diacrítico a la ñ, la gente que se indigna por la falta de tildes no siente ese fuego. Porque la realidad es como en los otros casos: a menudo eso no impide que sepamos que es una ñ o una palabra acentuada (inteligencia lingüística). Tampoco protestan cuando aparece el masculino singular para nombrar perfiles de personas que se nombran en femenino, no molesta a quienes sí se les respeta el nombre que tienen.
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Publicado en mujerpalabra.net en 30 marzo 2025